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No Volvamos a La Normalidad

Las ciudades en las que vivimos actualmente, son responsables del 75% de las emisiones de gases que afectan a la capa de ozono; esto se debe al crecimiento excesivo de la población y de las grandes industrias, sumado al poco uso de energías alternativas. Tenemos distintos sectores con un excelente lobby para frenar todo abordaje serio, sistémico y con carácter de urgencia en agenda pública. Por tal motivo, es muy importante que trabajemos en las mejoras de nuestras ciudades con una perspectiva amplia. Desde lo urbano, generando las condiciones necesarias que den lugar a la formación de barrios lejanos con espacios públicos aptos, con los servicios básicos correspondientes, seguros y de calidad; conformando una ciudad amigable y sostenible para todos y todas.

Estamos atravesando una situación tan compleja como única, una pandemia en una época de posmodernidad en crisis. Sin duda, es momento para repensar nuestras ciudades. Ciudades que fueron diseñadas con una visión del vehículo por encima de todas las cosas, donde uno debe moverse de una punta a otra a través del mismo. Donde se fomenta el consumo individualista y excesivo que, lejos de satisfacer, crea cada vez más necesidades. 

Esta realidad, de la mano de los nuevos avances tecnológicos, pronto cambiará a nivel mundial. Se diseñan vehículos robotizados que no necesitan choferes y podrían ser de uso colectivo; al mismo tiempo los nuevos sistemas y economías circulares propician el surgimiento de nuevas formas de negocios. Se observa en el mundo que las ciudades modelos se han desarrollado con un excelente servicio de transporte público, utilizado por todos los sectores sociales mezclando clases, cultura a todos y todas,  generando ciudadanía. Un ejemplo de esto es UBER, la empresa de transporte más grande, sin un solo vehículo de flota, esto significa que para la movilidad a esta empresa no le fue necesario adquirir vehículos, una verdadera paradoja de la post modernidad.

Es por esto, que desde la Presidencia del Concejo y el Municipio de Resistencia, estamos trabajando en un Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible; porque apuntamos a la autosuficiencia energética de la ciudad.

Planteamos una admiración y adhesión a los principios de la Carta sobre Urbanismo Ecosistémico de Salvador Rueda, que hemos tenido el honor de compartirlo junto a la estimada Gloria Cabral y al querido Solano Benítez, habiendo designado con mucho orgullo a este último como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Resistencia. A través de las conversaciones que mantuvimos con ambos, juntos con amigos del Colegio de Arquitectos, muchos de los conceptos que teníamos fueron puestos en crisis. Estamos repensando Resistencia. Queremos conformar una ciudad con identidad, en la que se pueda transitar, que cuente con diversos espacios públicos, que sea más amigable desde el punto de vista social, sostenible desde el punto de vista ambiental y rentable desde el punto de vista económico.

Para cumplir estos objetivos contamos con excelentes profesionales del medio, el sostenido trabajo del Colegio de Arquitectos y otros colegios, y además la pujanza de la Universidad Nacional del Nordeste, con su contante compromiso y generación de conocimiento.

Creemos firmemente que de la crisis nace la oportunidad. Pueden surgir nuevas ideas a partir del escenario en el que estamos y consideramos que es una gran ocasión para transformar positivamente nuestra ciudad.

Que este contexto de pandemia nos ayude a reflexionar, a realizar una introspección, a resignificar la habitabilidad de nuestros espacios públicos y privados. Permítanme que insista: NO VOLVAMOS A LA NORMALIDAD, diseñemos, innovemos, construyamos juntos, procuremos algo distinto con perspectiva a futuro, en vista a la ciudad de los próximos 20, 40 o 50 años, pensando en las próximas generaciones. Es ahora.

¡Nos merecemos algo mejor, valemos algo mejor!

Miguel Agustín Romero